Jesse Magallanes

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Afectado por la recesión, un trabajador del Valle Central encuentra nuevas oportunidades en la industria solar.

“Realmente no me gusta trabajar dentro de los edificios”, dijo Jesus Magallanes, que usa el nombre Jesse. Todavía lleva puesto su casco y esta parado en el patio después de haber terminado una instalación solar de techo de 3kW en la casa de Gerardo y Leticia Ramirez en Madera, California.

Desde la cima del techo de los Ramirez se puede ver una capa delgada de polvo, contaminación y neblina que flota en la luz del sol justo arriba del suelo al ver a traves de la subdivision. Una cabra se encuentra en un patio de tierra completamente árido al cruzar la calle y un hombre con sombrero de vaquero de la paja se pasea por la acera al lado de un cerco de alambre y un terreno abandonado. También se puede contemplar una buena vista de los techos de varias casas modestas equipadas con paneles solares en la proxima calle.

Jesse es corpulento, con brazos grandes y musculosos que enarbolan y cargan decenas de paneles solares al día. Él lleva un borde ancha de lana adjunta a su casco para protegerse contra el sol intenso del Valle Central que permite que tanto producto florezca en esta region agrícola grande.

Antes de recibir capacitación para instalar paneles solares, Jesse trabajaba en la construcción. “Se derrumbó con la recesión económica”, él explicó. Al bajar el trabajo de construcción, Jesse tuvo que hacer trabajos ocasionales para salir adelante, yendo a empacadoras, manejando montacargas. Él tenía cuatro o cinco trabajos de salario mínimo a la vez.

“Ninguno me gusto”, él dijo.

Aparte, era imposible ganarse la vida. “Estaba ganando $300 por semana y tuve que regresar a vivir a la casa de mis padres en Visalia”, él recuerda. Mientras les ayudaba a sus padres a pagar la renta, él vivió ahí por tres años mientras tenía múltiples trabajos y buscaba mejores oportunidades.

Luego unos amigos le dijeron que habia muchos puestos nuevos en el Valle instalando sistemas solares. “Me di cuenta de que habia un monton de programas gubernamentales que ayudan a propietarios de casas a financiar los sistemas solares y facilitar el obtenerlos”, dijo él. Fue cuando decidió buscar capacitación.

Existen muchas razones para celebrar la proliferación de sistemas solares aquí. Esto indica que habrá buenos trabajos en la creciente economía de energía limpia para Jesse y muchos más. Además, la gente que trabaja y vive en el Valle, una de las regiones agrícolas más productivas del mundo, son susceptibles al asma y condiciones del corazón relacionadas con la contaminación en de manera alarmante, conforme a la Asociación Americana del Pulmón, conocida por su nombre en inglés, “American Lung Association”. En una escala amplia, más industria solar significa menos contaminación. También significa cuentas de energía más bajas para gente como Gerardo y Leticia, quienes trabajan horas largas y estan criando cuatro hijos con pocos ingresos.

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Jesse recibio capacitacion de instalacion solar por medio de Proteus Inc., una escuela técnica local. Mientras estaba recibiendo capacitación de Proteus, él trabajó como voluntario por más de 100 horas con la compañía conocida por su nombre en inglés, “GRID Alternatives” y se convirtió en líder de un equipo de trabajadores. GRID Alternatives es una organización nacional sin fines de lucro que provee capacitación laboral en la instalación solar y sistemas solares de zero a muy bajos costos para propietarios de casas que califican como Gerardo y Leticia. Los proyectos GRID son financiados en parte a través de SASH un programa que ahora está creciendo gracias a las leyes de clima y energía limpia de California.

Debido a esta experiencia práctica y la capacitación, Jesse pudo asegurar un trabajo con la compañía conocida por su nombre en inglés, “Lifestyle Solar”, donde él ahora es un líder de equipo.

“Ahora tengo mi propio equipo de trabajadores y acabo de comprar una casa de $250,000, la cual nunca pudiera haber comprado anteriormente”, dijo Jesse. Él tiene 39 años de edad y recientemente se casó. Él tiene tres niños y su esposa tiene tres, por lo tanto tienen seis hijos en total. Es mucha gente que tiene que mantener, pero también tiene su propio negocio limpiando paneles solares. A “Lifestyle” no le importa si él pasa sus tarjetas de negocio durante las horas de trabajo.

Jesse nacio en Los Angeles pero se mudo con sus padres a Visalia cuando él tenía 17. Su nueva casa esta ubicada en el mismo vecindario que sus padres y su mama cuida a sus hijos mientras él está en el trabajo.  Los padres de él acaban de regresar de unas vacaciones en el Perú, un obsequio que Jesse y su hermana les dieron para celebrar sus 40 años de matrimonio.

Él se siente optimista, con una casa nueva y un matrimonio nuevo. Rento el salón más grande de la ciudad y 300 personas más sus niños asistieron a su boda. “No hubiese tenido una boda tan linda si todavía estuviera en las empacadoras y excavando zanjas” él reflexiona.

Como líder de equipo de trabajadores, él ha trabajado con seis o siete voluntarios de GRID, él dijo, y los entrenó en su equipo. Todos son jóvenes quienes pueden ser contratados por Lifestyle y avanzar a ser líderes de equipos de trabajadores como él lo hizo, o hasta encontrar puestos más tecnicos en otros lugares. El equipo de GRID y Lifestyle es un grupo diverso con un poco de vanguardismo, unos tienen tatuajes en los brazos y otros tienen tapones en los lóbulos de las orejas. Muchos habían buscando trabajos en la área o habían trabajado en una variedad de trabajos de bajos sueldos antes de encontrar esta oportunidad para conseguir capacitación y trabajo.

Ellos son graciosos, amables y pacientes—todos son unos maestros. “No se permite bailar en el techo”, insistió Oscar Méndez de GRID durante la capacitación de seguridad.

Jesse y su equipo de trabajadores acaban de terminar un trabajo de 200 paneles, el techo de una iglesia grande. Él dice que puede hacer 60 paneles en un solo día con su equipo. Bromeando, él dice “Soy el mayor del equipo, por eso tengo que hacer más esfuerzo”.

“Yo amo mi trabajo” él dice. “A pesar que hacemos lo mismo todo el tiempo, cada casa es diferente. Aprendo algo cada dia…como reparar los paneles, como poner alambres”. Jesse piensa que la industria solar va a continuar a ofrecerle más oportunidades para crecer su carrera y ayudar a su familia prosperar. Hasta ahora es lo que ha pasado.

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