Danny Alvarez

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Empresa productora de autobuses eléctricos ayuda a los que estuvieron encarcelados a forjar nuevos sueños

A primera vista, Danny Álvarez no es el típico líder de un departamento empresarial. Letras manuscritas tatuadas arquean sobre su ceja derecha, una araña negra tatuada se sienta cerca de su sien izquierda y otros tatuajes de cruces descansan debajo de cada ojo. Su cuello está marcado con grandes letras mayúsculas y gruesas líneas negras se notan a través de su cabello corto.

Los tatuajes son aquellos distantes recuerdos de sus días como pandillero en su ciudad natal de Lancaster, California. Hoy, a sus 34 años de edad, ha dejado atrás una vida de pandillero y simplemente quiere ser un proveedor estable y amoroso para sus tres hijas. Sin embargo los tatuajes en la cara tienden a reducir sus oportunidades de empleo, al igual que su condición como persona que estuvo encarcelado previamente. Afortunadamente, el equipo de contrataciones de la empresa productora de autobuses eléctricos BYD—que significa Construye Tus Sueños (Build Your Dreams por su nombre en inglés) —no se inmutó con su apariencia física ni sus antecedentes penales.

“Tengo un historial de, tu sabes, asociación con pandillas y venta de drogas y todas las cosas que vienen con [estar en una pandilla]”, dice Danny. “He estado en prisión por incidentes relacionados con armas de fuego y drogas”.

La última vez que Danny estuvo encarcelado fue por cuatro años debido a delitos relacionados con pandillas. Durante su última etapa como pandillero, se dio cuenta de que estaba listo para cambiar su vida.

“La última vez que estuve [en prisión] simplemente ya no era lo que quería seguir haciendo y solo necesitaba una oportunidad para salir de esa vida”, dice Danny. “Esto fue parte de esa oportunidad, esta empresa”.

Las investigaciones indican que las personas con antecedentes penales enfrentan barreras más altas para conseguir empleo y alcanzan un 75 por ciento de desempleo cada año después de su liberación. Danny sufrió, trabajando innumerables diferentes empleos y tomando cualquier posición disponible para poder salir adelante. Antes del trabajo produciendo autobuses eléctricos, Danny trabajó esporádicamente para una empresa de fontanería, un empleo que no encontró satisfactorio ni estable.

Ser contratado por BYD fue sorprendentemente sencillo. La empresa hace hincapié de contratar a personas con antecedentes penales o que enfrentan otras barreras de empleo. Danny simplemente entregó una solicitud, fue a una entrevista, y fue contratado rápidamente, aun sin experiencia en la línea de montaje para producción. Alrededor de 18 meses después, cambió de departamento, fue promovido y recibió un aumento salarial.

BYD es la empresa de vehículos eléctricos más grande del mundo. Fundada en China a mediados de la década de los 1990, la empresa comenzó su expansión en los Estados Unidos en el 2008. BYD tiene como objetivo crear vehículos limpios que sean tan confiables como sus contrapartes que consumen altos niveles de gasolina.

Hasta la fecha, BYD ha equipado las calles del mundo con más de 40,000 buses eléctricos enchufables. Alrededor de 200 de estos circulan en los EE. UU., y existen pedidos de alrededor de 500 más de ellos. Los autobuses están siendo utilizados para el transporte público en Denver y en Martha’s Vineyard, para los servicios de transporte en el Aeropuerto Internacional de Kansas City y como camiones de basura en Palo Alto. Muchos de los autobuses de BYD están en la carretera en su estado de origen, con autobuses comprados por la Autoridad de Transporte de Antelope Valley y UC San Francisco.

El uso de autobuses y camiones de energía limpia en California está creciendo gracias a Inversiones Climáticas en California. Mediante políticas estatales climáticas y de energía limpia el estado cobra ciertas cifras a los grandes emisores del estado y pone ese dinero en programas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y traer beneficios sociales y económicos para los californianos. El año pasado, BYD recibió $9 millones en fondos provenientes de Inversiones Climáticas en California, y esto ayudó a equipar a las ciudades de Los Ángeles, San Bernardino y Fontana con 27 camiones eléctricos nuevos.

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Los autobuses BYD están diseñados, con una sola carga, para viajar hasta 150 millas con un autobús lleno de pasajeros. Sin embargo, aunque muchos grupos de tránsito le han dado la bienvenida a BYD, la empresa ha recibido algunas críticas. Un artículo publicado el mayo pasado por diario, Los Ángeles Times, alega que los autobuses no alcanzaron su meta de kilometraje y han requerido más llamadas de servicio mecánico que los autobuses tradicionales.

“Las críticas sobre el desempeño de BYD no toman en cuenta hechos claves e ignoran el análisis balanceado y justo”, responde BYD. Los registros de la compañía muestran que muchas llamadas de mantenimiento tuvieron poco que ver con el mal funcionamiento del equipo y más que ver con errores del operador o problemas con pasajeros (como un pasajero orinando en el autobús). Los funcionarios también dicen que sus pruebas han demostrado que los autobuses pueden viajar un promedio de 163 millas por carga y estiman que la capacidad de la batería mejorará de cinco a 10 por ciento cada año durante los próximos cinco años.

Un solo autobús de cero emisiones eliminara aproximadamente 1.690 toneladas de dióxido de carbono en un período de 12 años, el equivalente a 27 automóviles fuera de la carretera, según el Departamento de Transporte de los EE. UU.

“Estamos intentando cambiar el planeta para mejorarlo”, dice Willy Solórzano, organizador de SMART (Sheet Metal, Air, Transportation por su nombre en inglés) Local 105, el sindicato que representa a los trabajadores de BYD. “Mi hijo tiene cuatro meses, ya casi cinco meses muy pronto, y si puedo dejar este lugar mejor de lo que se encuentra hoy, para mi hijo, tu sabes, estoy completamente de acuerdo”.

Willy ayudó a asegurarse de que, durante el proceso de salvar nuestro planeta, BYD no deje a sus trabajadores atrás. En enero del 2018, los trabajadores de BYD firmaron su primer contrato, el cual solidificó su posición con el sindicato y proporcionó aumentos salariales y oportunidades de capacitación.

“BYD hace un gran trabajo constantemente cuidando de sus empleados”, dice Willy. “La empresa se da cuenta de que mientras más trabajadores calificados tengan, estos se desempeñarán mejor en la empresa y la producción aumentará”.

Debido a que el trabajo de BYD está a la vanguardia de la tecnología, muchos de sus empleados entran sin experiencia relevante y le corresponde a la empresa el darles las habilidades que ellos necesitan para producir los autobuses eléctricos.

“Recuerdo cuando entré aquí por primera vez y me dijeron que tenía que tener gafas de seguridad, estaba abrumado porque había tantas herramientas y personas y estaba como, ‘vaya, no sé…'”, dice Danny, sus ojos se agrandan al recordar su inquietud inicial. Es fácil ver por qué. La instalación de 450,000 pies cuadrados está llena de aproximadamente 90 autobuses en varias etapas de producción. Las poleas cuelgan del techo, ascensores motorizados y cientos de empleados trabajan arduamente con herramientas eléctricas y ruidosas.

BYD (que significa Construye Tus Sueños por sus siglas en inglés) construye una variedad de diferentes autobuses y camiones eléctricos.

Pero las instalaciones son limpias y cómodas, los trabajadores amigables y conocedores, y después de tres semanas de capacitación en el trabajo, Danny estaba listo para trabajar. La buena voluntad de la empresa en capacitar a su fuerza laboral le permite contratar a personas con antecedentes penales como Danny, quien solo necesitaba una oportunidad para demostrar su valor.

BYD se ha comprometido a garantizar que, eventualmente, el 40 por ciento de su fuerza laboral esté compuesta de comunidades que normalmente no están presentes en la industria de manufactura, incluyendo personas como Danny, quienes están saliendo de la cárcel, además de otros grupos como veteranos, mujeres y personas de color. Actualmente, el 85 por ciento de los empleados en Lancaster no son blancos si no de diversos grupos. La empresa también hace esfuerzos para contratar localmente y la mayoría de sus empleados viven en Lancaster y o en la ciudad que colinda de Palmdale. Incluso, muchos de sus empleados pueden caminar al trabajo.

Si bien el corto viaje es un buen beneficio para el empleado, Danny realmente ama el trabajo que hace. Después de comenzar como un empleado regular, colocando pisos y alfombras en los autobuses, él fue ascendido a jefe de departamento y ahora supervisa la instalación de asientos, espejos y barandillas. Le gusta moverse en la planta de producción lo más posible y ver como todas las piezas se unen para crear un autobús eléctrico completo.

“[Danny] es el tipo de persona que se esmera de más para poder completar las cosas. Es por eso que es un líder “, dice Willy, y señala que las políticas de contratación de la empresa ofrecen a todos los prospectos empleados las mismas oportunidades para lograr éxito.

“Una vez que brindas esa oportunidad depende del individuo hasta dónde quiere llegar y este tipo aquí mismo”, dice Willy, haciendo un gesto hacia Danny, “está llevando la oportunidad al cielo”.